La mayoría de Ayuntamientos tienen abierto en estos días el periodo voluntario de pago del Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica, IVTM. Esto quiere decir que nos toca pagar el “dichoso” Impuesto de circulación, numerito, viñeta, o sello, según se conoce también a este impuesto.

Al tratarse de un impuesto municipal, son los Ayuntamientos correspondientes los que imponen este pago, si bien todo está regido por la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, que indica, entre otras cosas, lo que pueden hacer a la hora de cobrar los Ayuntamientos, marcando en el caso que nos ocupa, rango de importes, incrementos, bonificaciones o exenciones aplicables, etcétera.

Mediante este impuesto, que es anual y obligatorio, se grava la TITULARIDAD de los vehículos de tracción mecánica aptos para circular por la vía pública.
Así, al contrario de lo que mucha gente piensa, lo tenemos que pagar por TENER un coche, no por usarlo, de ahí, entre otras cosas el cambio de denominación de Impuesto de Circulación, como se llamaba antes hacia el actual Impuesto de Vehículos de Tracción Mecanica. Y se paga al ayuntamiento donde tengamos el domicilio de dicho coche.
Según esto, toda persona, ya sea física o jurídica, que figure como titular de un vehículo en los registros de trafico, normalmente quien figure como titular en el permiso de circulación, está obligada a pagar este impuesto.

La primera vez que se paga es al matricular el coche, y se hace por trimestres completos, dependiendo del mes cuando se realice la matriculación del vehículo. A partir de aquí se paga anualmente, por todo el año, y lo debe pagar el titular del coche a fecha 1 de enero, aunque durante el año se produzca la compraventa del vehículo en cuestión.
Por tanto, en el supuesto de una transferencia del vehículo, la cuota será irreducible, sin derecho a prorrateo por trimestres naturales, estando obligada al pago la persona que figure como titular el 1 de enero, y en el municipio que conste en dicha fecha. Esto también es aplicable a los cambio de domicilio del vehículo o baja temporal (que no sea por robo o sustracción).
Para poder realizar una transferencia o cambio de titularidad ante la JPT es imprescindible acreditar el pago del impuesto correspondiente. Muchos ayuntamientos ya están comunicando telemáticamente a Tráfico quien no ha pagado el numerito para impedir la anotación de las trasferencias. Para el resto de trámites: cambio de domicilio, bajas, etcétera no se pide estar al corriente de este pago
La última vez que se paga es el año en el que se da de baja el vehículo ante la Jefatura Provincial de Tráfico. Y esta es la única salvedad en la que no se está obligado a pagar todo el año, sino los trimestres completos en los que el coche haya estado de alta. Por norma general deberemos pagar todo el año, y posteriormente solicitar la devolución al Ayuntamiento de los trimestres en los que el vehículo ya haya estado de baja.

Así:

Trimestres que procede abonar
 – Trimestres liquidables por alta según la fecha de adquisición: Primera adquisición o alta del vehículo: el período impositivo comprende desde el primer día del trimestre correspondiente al de la fecha de la matriculación hasta el último día del año natural.
• Del 1 de enero al 31 de marzo: cuatro.
• Del 1 de abril al 30 de junio: tres.
• Del 1 de julio al 30 de septiembre: dos.
• Del 1 de octubre al 31 de diciembre: uno.
– Trimestres liquidables por baja según la fecha de la misma: Baja definitiva o temporal por robo o sustracción del vehículo y anotada en el Registro de la Jefatura Provincial de Tráfico: el período impositivo comprende desde el 1 de enero hasta el último día del trimestre en que se haya anotado la baja definitiva en el Registro de la Jefatura Provincial de Tráfico.
• Del 1 de enero al 31 de marzo: uno.
• Del 1 de abril al 30 de junio: dos.
• Del 1 de julio al 30 de septiembre: tres.
• Del 1 de octubre al 31 de diciembre: cuatro.

Tarifas IVTM Alto Madrid 2020
Por tanto, el prorrateo de la cuota sólo se producirá cuando el alta sea a partir del segundo trimestre del año y la baja definitiva o temporal, por robo o sustracción anterior al cuarto trimestre del año.

En el caso de las bajas, es importante no dejar “saltar” un año más si la intención es dar de baja el coche si no queremos tener que pagar este impuesto para el año siguiente, aunque luego podamos pedir la devolución parcial del mismo.

Y, ¿Cómo se calcula este impuesto?

Como hemos dicho, las cuotas tributarias se establecen por ley, y en esta ley, de momento, para los turismos se sigue teniendo en cuenta la potencia fiscal (caballos fiscales CVF) y el tipo de vehículo, pero cada Ayuntamiento puede aplicar un coeficiente de incremento máximo para fijar la tarifa definitiva. Esta flexibilidad provoca que la cuota sea diferente según el municipio, y por eso tenemos municipios con un gran parque móvil aunque no tengan una población acorde a el, porque al tener cuotas muy bajas se domicilian las compañías de renting o grandes flotas, para pagar impuestos municipales más bajos.

Existen además otros cálculos en función de la clasificación de los vehículos según el Reglamento General de Vehículos y que consta en la correspondiente Tarjeta de Inspección Técnica, así las tarifas se cuantifican atendiendo a muy diversas unidades de medida según los casos: potencia fiscal para los turismos y tractores, número de plazas para los autobuses, carga útil para los camiones, remolques y semirremolques, y cilindrada o centímetros cúbicos para las motocicletas.

Y aunque todos estemos obligados a pagar este impuesto, existen ciertas Exenciones y Bonificaciones.

Exenciones:

Las exenciones, igual que el pago, tienen carácter obligatorio y también están contempladas en la ley Reguladora de las Haciendas Locales.

A titulo informativo: están exentos del pago los vehículos oficiales, de representantes diplomáticos, de servicio sanitario, para personas de movilidad reducida (grado igual o superior al 33 por ciento), de transporte público urbano con más de nueve plazas (incluida la del conductor) y maquinaria con Cartilla de Inspección Agrícola.

Estas exenciones se conceden automáticamente excepto para los vehículos de personas de movilidad reducida y los de los tractores, remolques y semirremolques, que deben presentar la solicitud de exención ante el ayuntamiento oportuno que comprobará que cumplen los requisitos para su concesión.

 

Bonificaciones:

 

Si en el caso de las exenciones, estas son de obligado cumplimiento por los Ayuntamientos, en el caso de las bonificaciones son de carácter potestativo y es cada Ayuntamiento, quien, a través de su Ordenanza las establece.

Por ley vienen fijadas las bonificaciones máximas y los ayuntamientos deciden el porcentaje y como aplicarlo para:

 

  • Vehículos con bajo impacto medioambiental. Hasta el 75% en función de la clase de carburante y/o de las características de los motores y su incidencia en el medioambiente.
  • Hasta el 100% para los vehículos declarados históricos.

 

Además, la mayoría de Ayuntamientos, contemplan otra serie de bonificaciones, tales como:

  • Porcentajes de bonificación desde la fecha de matriculación.
  • Por número de vehículos matriculados a nombre del mismo titular.