Conseguir los tres prestigiosos premios en Motorclassica 2022 fue algo verdaderamente gratificante para los miembros de Centro Porsche Melbourne, el primer Porsche Classic Partner de Australia.

El Porsche 356 B de 1961 se hizo con el triplete gracias a la restauración llevada a cabo por el equipo de especialistas de la marca. Motorclassica es una reunión anual de tres días de duración en la que se dan cita los mejores vehículos clásicos, deportivos y de carreras de Australia, y tiene lugar en el Palacio Real de Exposiciones de Melbourne.

Además de ganar la categoría de clásicos «New Age» (modelos europeos fabricados entre 1961 y 1970), el impresionante 356 B en color azul Aetna también recibió el premio al Mejor Porsche, así como el de la Restauración del Año, siendo esta la segunda vez en la historia que un auromóvil lograba hacerse con los tres premios.

Fue un momento de orgullo para los hábiles artesanos que trabajaron en el 356 B, entre los que se encuentra Peter Bowen, especialista de Porsche Classic en Centro Porsche Melbourne.

Peter Bowen
Peter Bowen, especialista de Porsche Classic en Centro Porsche Melbourne.

Por puro amor a su profesión

Para Bowen, que acumula 38 años de experiencia en Porsche como restaurador de modelos históricos y de competición, llevar a cabo este proyecto fue un placer. Él mismo fue responsable de la parte mecánica, que incluyó traer de vuelta a su estado original el motor de 1.600 centímetros cúbicos y la caja de cambios de cuatro marchas, entre otros componentes. Bowen explicó que hubo muchos factores en contra durante el proceso: “El primer gran desafío fue que gran parte del coche estaba desmontado cuando lo recibimos. Había una gran cantidad de cajas repletas de piezas sueltas, así que lo primero que tuvimos que hacer fue resolver esos rompecabezas».

“Gran parte del automóvil era original”, comenta Bowen. Este 356 B (T5) fue vendido nuevo por Hamilton, un importador australiano de Porsche. “La carrocería, el motor, la caja de cambios y los marcos de las ventanillas eran de fábrica. También lo eran las manivelas de los elevalunas, la radio, la instrumentación y el volante».

Alto nivel de autenticidad

“Esto fue importante. Los propietarios querían conservar la mayor cantidad posible de piezas originales. El objetivo no era reemplazar, sino restaurar todo lo que pudiéramos”, recuerda Bowen. Lograr este nivel de autenticidad requirió tiempo y dedicación. Por ejemplo, cuando hubo que buscar un nuevo faro delantero derecho, los propietarios Theo y Niki Dimopoulos insistieron en que había que encontrar el que le correspondía al modelo. Una investigación exhaustiva le permitió a Theo Dimopoulos hacerse con un par de ópticas originales que tenía una señora de Malta. Todavía conservaban sus embalajes Porsche de la década de 1960.

El proyecto comenzó en Centro Porsche Melbourne a finales de 2019 y, mientras Bowen se hacía cargo de la parte mecánica, la carrocería y la tapicería vivían su propio renacimiento. A mediados de 2021, el trabajo de Bowen estaba casi completo.

“Mi mayor alegría fue ver lo bien que andaba el coche cuando terminé la restauración», comenta Bowen. “Hicimos un gran esfuerzo por conseguir las piezas originales de la época, restaurando todo lo que se podía restaurar. Eso es muy importante en un Porsche clásico tan especial”.

“Es maravilloso tener la oportunidad de trabajar en un modelo como este. Es muy gratificante ver la obra terminada y descubrir lo feliz que le hace al propietario el resultado final. Los tres premios de Motorclassica son un reconocimiento extra al esfuerzo realizado».

Fotos: ®Porsche

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