MIL RAZONES PARA DESEARLO

Conducir un Skoda Octavia es algo, bueno, una experiencia más que agradable. Ponerse a los mandos de la versión Scout, algo increíble. Su poder de tracción, su enérgica respuesta en todo momento, y lo fácil que se desenvuelve en cualquier circunstancia y terreno, hacen del Skoda Scout un vehículo muy deseado para todos los que busquemos capacidad a adaptabilidad. El Scout posee ambas señas de identidad, y se hace notar.

La fiebre todocamino es algo inevitable dentro del mundo de la automoción. SUV de diferentes tamaños con o sin tracción total, polivalentes que se manejan bien fuera del asfalto, y familiares con aspecto de 4X4. En este último apartado encontramos a nuestra pieza de hoy, el Skoda Scout, primo hermano de los cotizados Audi Allroad o Volkswagen Alltrack y de los que hereda gran parte de su ADN. Si el Audi A6 Allroad causó sensación cuando fue presentado, ahora le toca el turno al Scout de Skoda. Un público que de momento se decanta más por la enorme oferta de los todocaminos que del buen material en formato familiar. La batalla está servida.

Y qué ofrece el Scout en un vistazo. Habitabilidad y capacidad off-road junto a un bajo consumo, cuestiones todas ellas que unidas le confieren gran valor. Pero vayamos por partes. El Skoda Scout es un vehículo peculiar, ya que nos encontramos ante un familiar con carácter de todoterreno. Su diseño exterior es impactante sin estridencias, gracias a su gran tamaño y su elevada altura respecto al Skoda Octavia Combi. Una imagen llamativa, que se descubre cuando conducimos fuera del asfalto y demuestro todo su potencial. Es capaz de ir igual de bien que sobre el mejor de los asfaltos negros de nuestras carreteras. Un familiar dispuesto a embarcarse a cualquier aventura.

Y para aventurarnos, necesitamos potencia y fuerza, y esto lo ofrece en grandes dosis el brillante propulsor gasolina de cuatro cilindros y 1.8 litros de cilindrada y 180 CV de potencia. Todo bajo la supervisión de una tracción integral 4x4 y una caja de cambios DSG de 6 velocidades. El vehículo se mueve con soltura con este propulsor, aunque a veces, si circulamos por carretera echamos en falta poder apurar un poco más las marchas, esto por sacarle alguna pequeña pega al coche. Su capacidad de aceleración es muy buena, menos de 8 segundos le son necesarios para pasar de 0 a 100km/h, gracias al par motor de 280 Nm. Todo ello, como hemos dicho antes, con un consumo medio de combustible de 6,8 litros cada 100 kilómetros. El motor emite un ronquido fino, y salvo en apuradas de marcha no deja ver su fuerte carácter. En fin, el propulsor es muy notable y equilibrado. Pero, cual es su comportamiento cuando queremos movernos dentro y fuera del asfalto.

ASI ES, ON/OFF -ROAD

La estructura de este peculiar familiar 4x4 con aptitudes camperas es excelente. En carretera no percibiremos unas suspensiones excesivamente blandas, como en otros todocaminos, sino que nos sorprenderá el buen aplomo que proporciona el coche en todo momento. Ahora bien, la conducción por campo es de lo mejor que hemos experimentado hasta la fecha, y la progresión del vehículo sobre superficies de baja adherencia gracias a la tracción integral de serie a las cuatro ruedas le permiten moverse como pez en el agua. Es increíble lo que se puede hacer con el Scout cuando la superficie sobre la que se asienta se vuelve impracticable. Es alucinante su poder de tracción y lo bien que trabajan ambos diferenciales electrónicos XDS+, uno para cada eje. También la incorporación de un sistema automático de control de descensos, permite al Scout salir airoso de cualquier aventura campera, por difícil que esta sea.

Sus dimensiones, no resultan incómodas en trayectos cotidianos por ciudad, se maneja con facilidad, tanto a la hora de aparcar, como de maniobrar en grandes atascos. La visibilidad es correcta, y se sitúa bien, puesto que la postura de conducción es algo más elevada que en el resto de vehículo de estas características.

Lo que más nos gusta, sin contar su destreza off-road, es el buen rendimiento del cambio automático, es fántastico. Este cambio automático, denominado y conocido como DSG, es uno de los mejores disponibles en el mercado, tanto para una buena conducción, eficiente y económica, como para sacar el máximo rendimiento de la potencia del motor. Sin duda, una buena compra, para aquellos que tengan familia numerosa y destinen sus fines de semana para viajar al campo, a una finca, o simplemente deseen llevar un coche con el que si se encuentran en situaciones, como nieve, grandes cuestas, o caminos de tierra algo bacheados, puedan afrontarlos sin ningún tipo de inconveniente. El Skoda Scout debe elegirse con cambio DSG sí o sí.

UN INTERIOR MUY SKODA

Lo primero que llama la atención es la gran calidad de los materiales, y la buena terminación del interior que ofrece Skoda en el Scout. Sin ninguna duda es un referente en este aspecto. El habitáculo, resalta por su comodidad, amplitud y buena habitabilidad. Es igual que el del Octavia Combi. El cuadro de mandos está muy bien situado, siendo, siempre, muy cómodo, el manejo de todos los botones que se encuentran en la consola central, con los que se accionan todas las funciones del vehículo. Al principio, todo sea dicho, uno se pierde un poco, con tanto botón y tanta función desconocida, aunque sólo nos han bastado tomarnos un poco de tiempo para controlar todas las funciones.

Si optamos por equipar la tapicería de cuero, deberemos tener en cuenta, que en la conducción por caminos, tenderemos a resbalar, ya que los asientos, no ofrecen una sujección perfecta, aunque si, ofrecen un confort espectacular. Las plazas traseras son realmente cómodas, muy amplias, y suficientes, para que tres adultos puedan sentarse de forma placentera, con un espacio entre las piernas, bastante considerable, aunque dicho espacio, será más reducido para el ocupante del medio, debido a las tomas de climatización, algo que puede salvarse, abriendo un poco las piernas.

A la hora de viajar con equipaje, encontraremos mucho espacio, suficiente para que cinco personas vayan de viaje con sus correspondientes maletas. Su facilidad de carga, gracias al gran hueco que deja el portón, cuando lo abrimos, nos facilitará dicha acción. Su capacidad de maletero es de 1.740 litros totales con los asientos abatidos, en posición normal es de 610 litros, una medida que se encuentra por encima de la media, en vehículos de estas dimensiones.

TECNOLOGIA CONECTABLE

La nueva generación del Scout incorpora todas las posibilidades de la marca checa, como la pantalla táctil de 9,2 pulgadas, punto Wi-Fi y módulo LTE opcional. Incorpora la conectividad total con todo tipo de smartphone así como la asistencia automática en caso de necesidad conocido como Care Connect, así como todo lo necesario para que los viajes a bordo sean la mejor de las aventuras. No pueden faltar, Front Assist, Protección Predictiva de Peatones, Alerta de Tráfico Posterior, Asistente de Remolque, y un largo etcétera. A su irreprochable diseño exterior, y su bien ejecutado interior, la nueva tecnología aporta al Scout todo lo necesario para realizar con seguridad muchos kilómetros.

CONCLUSION

Cuando se busca la calidad en un coche nuevo, se mira y remira. Pero lo cierto, es que lo que Skoda ofrece a sus posibles clientes es algo más. Una experiencia sin estridencias, sin lucecitas. Y en esto, el Skoda Scout lo tiene todo. Un producto apto para viajar dentro y fuera del asfalto, esto último con total seguridad. Su brillante motor de gasolina de 180 CV es de un gran rendimiento y autonomía, y tanto si lo configuramos con caja manual de 6 velocidades como si optamos por la de tipo DSG, el manejo es de notable alto. Recomendamos fervientemente el cambio DSG.

En definitiva, el Scout es de esos productos que si bien no son de enamoramiento rápido, convencen a la larga y por muchos motivos. Fiable, ergonómico, adaptable, una compra segura.