Y así nos lo explica Tallerator, el comparador de precios en talleres mecánicos, que ha agrupado en 5 grupos las partes del coche que más sufren por culpa del mal estado de la vía. Un punto que, resaltan, el propio conductor no suele tener en cuenta cuando transita por nuestras carreteras.

Tener el coche en perfectas condiciones es esencial para nuestra seguridad y la de los demás. Sin embargo, a veces las averías mecánicas surgen por “elementos externos”. Por ejemplo, por la propia carretera. Teniendo en cuenta la importancia del buen mantenimiento de las infraestructuras, Tallerator ha realizado la siguiente guía de averías mecánicas que se producen al rodar por tramos con el firme en mal estado (baches, empedrados, parches…), un punto que no se suele tener muy en cuenta.

NEUMÁTICOS:
Es el único elemento del coche que está directamente en contacto con la carretera. Por tanto, los neumáticos del coche son los primeros en verse afectados por un firme en mal estado. Estos son los principales problemas que pueden aparecer:

  • Desgaste prematuro.
  • Mayor riesgo de sufrir un “reventón” si topamos con un bache, lo que terminará produciendo el conocido “llantazo”. En este caso, la propia llanta puede llegar a deformarse.
  • Es muy posible que los neumáticos pierdan agarre.

SUSPENSIÓN
Es una de las partes del automóvil que más sufre sobre carreteras en mal estado. Así que mucho ojo con el mantenimiento y cambio de amortiguadores, es un punto a tener en cuenta en el automóvil. Y es lógico, ya que sus componentes están pensados para absorber las irregularidades del firme. Estos son los componentes que pueden verse más afectados:

  • Amortiguadores
  • Silemblocks de suspensión y Silemblocks de barra estabilizadora.

TRANSMISIÓN
Es el sistema encargado de transmitir el movimiento del motor a las ruedas motrices, y podrá presentar los siguientes problemas:

  • Deterioro de las juntas homocinéticas-desgaste de la transmisión
  • Deformación de los rodamientos de las ruedas

DIRECCIÓN
Las manos del conductor controlan directamente este sistema, que transmite “sus deseos” a las ruedas motrices. En caso de que la carretera esté en malas condiciones, puedo provocar:

  • Holguras en la rótula de dirección.
  • Pérdida de paralelismo en las ruedas; etc.

 

Y ADEMÁS…
Si regularmente circulamos por carreteras o calles empedradas o en mal estado, también debemos tener en cuenta que las vibraciones provocarán el desajuste de los sistemas de fijación de varios elementos, como el salpicadero, las puertas y ventanas, etcétera.

Todo esto provocará la aparición de ruidos, incluso en el interior del habitáculo, que con el tiempo será cada vez más molesto y difícil de eliminar.