El francés será sustituido por Andrea Stella como máximo responsable de operaciones en circuito y Gil de Ferran como director deportivo.

La “dimisión” de Boullier llega en el momento más crítico de McLaren como proyecto en F1, pero también fuera de ella. Se prescindió de parte de la estructura técnica con la salida de Tim Goss y ahora también de Eric Boullier. Cambios que, para que tengan efecto, tomarán tiempo y dinero.

El proyecto de McLaren en Formula 1 sufrió una tremenda pérdida de credibilidad en su estructura técnica desde la salida de Honda, que ha desembocado en tensiones internas que se venían desarrollando desde hace tiempo.

La salida de Honda al finalizar la temporada 2017, tuvo también un impacto en el apartado financiero. El McLaren MCL33 sigue sin patrocinadores y tan solo “Kimoa”, como parte de la ficha de Alonso, luce en la carrocería del coche naranja de Woking. La actual baja forma del equipo les hace perder posiciones en carrera y esto tendrá un impacto negativo en los beneficios económicos previstos para esta temporada.

En una parrilla en la que cada vez se mueven más equipos “A” y equipos “B”, McLaren podría quedar aislada para las temporadas 2019/20. Recuperar prestaciones en plena reestructuración del equipo será una misión muy difícil, teniendo en cuenta, además, el empuje que tendrán equipos “B” como Sauber o Toro Rosso en 2019, McLaren quedará como un cliente más.

En la parte deportiva, Fernando Alonso sigue sumando puntos, sacando (como puede) el máximo provecho de un MCL33 incapaz de conseguir grandes resultados con un motor Renault que ya sabe lo que es ganar esta temporada. El ascenso de Andrea Stella puede hacerle recuperar la confianza perdida para un futuro que aún está en el aire.

McLaren necesita volver al grupo de donde nunca debió salir. Lo necesita McLaren, la F1 y los aficionados. La nueva F1 que llegará en 2021 debería ser ya el principal objetivo del equipo.

Zak Brown: “Necesitamos tener una organización que se comunique mejor. La razón de por qué el coche no va bien en pista es porque nuestra estructura no funciona bien. No tenemos capacidad de reacción. Tenemos que trabajar todos en la misma dirección, ya que la Fórmula 1 es nuestra prioridad.
No espero milagros en Silverstone. No tenemos el mejor chasis de la parrilla esta temporada. El del año pasado era bueno, pero cometimos errores en algunas de las declaraciones y predicciones que hicimos. Hemos aprendido de eso y no hay que repetirlo. Este es el principio de un proceso de reestructuración. Los problemas no llegan en una noche ni tampoco se solucionarán en una noche. En los últimos 6-7 años hemos tenido constantes cambios que nos han desestabilizado. Es un buen momento y tenemos buenas bases sobre las que reconstruir el equipo y devolverle al lugar donde debe estar”.

Parece ser que la culpa de la actual situación de McLaren se la atribuyen a Boullier. Solo el tiempo nos dirá si esto es así, o como suele pasar, habrá que repartir las culpas entre otros que, para entonces, quizás ya no estén en el equipo. Por el momento, Brown desvía toda la atención antes de Silverstone porque sabe que el resultado allí será un poco más de lo mismo, aunque ya no esté Boullier.

Ojalá encuentren de nuevo el camino hacia las primeras posiciones, porque si hay una cosa clara a dia de hoy es que McLaren ya no es McLaren.